Comentario al Libro Reino, Política y Misión del Dr. Alberto Roldán de Ediciones Puma.
Una de las
primeras cosas que notamos en el libro es que el Dr. Roldán no tan solo muestra
las aportaciones y avances teológicos sobre los conceptos de Reino,
Política y Misión en el tiempo, sino que se
detiene a relatar de manera específica el contexto en que cada autor desarrolló
teología. Juan Calvino en una época de reformas de la iglesia, Karl Barth en
medio de la crisis de la primera Guerra Mundial, Albert Schweitzer en medio de
enfermos de lepra en Lambarané, África; Walter Rauschenbush en la antiguamente
peligrosa Hell’s Kitchen (“cocina de infierno”), Nueva York con el famoso Social
Gospel, Richard Niebuhr reflexionando sobre el cristianismo en
la Historia de Estados Unidos, Jurgen Moltman en respuesta a la idea monárquica
de Dios (como teoría política) del ideólogo nazi Carl Schmitt, Jon Sobrino,
Jose Miguez Bonino, y Emilio Castro desde una perspectiva latinoamericana,
entre otros. Considero que esto no fue algo incidental, por que en medio de estos relatos, incluye un capitulo sobre el Círculo Hermenéutico, lo pretendido fue hacernos ver que el teologizar es
producto de la reflexión de los datos bíblicos y su diálogo con el momento
histórico en que se realiza, y no en un vacío existencial. Las ambigüedades,
crisis, injusticias y contradicciones que pasaron cada autor, fue lo que les
demandó hacer una re-interpretación de las enseñanzas y principios clásicos
cristianos pero aplicados a su tiempo. Tal como indica Juan Alfaro la teología
es “rehacer críticamente el proceso de compresión que tuvo lugar dentro de
la historia de la revelación”. Es actualizar el mensaje de tal forma que siempre es contemporáneo, siempre "viva y eficaz".
El modelo del Círculo Hermenéutico toma como
premisa, que la reflexión y comprensión teológica no es un “acto
puntual, definitivo y estático”, sino dinámico y cambiante, tal como indica Juan Luis Segundo en “función a
los continuos cambios de nuestra realidad presente, tanto individual como
social”. Esto de ninguna manera significa que se modifique
las enseñanzas de las Escrituras, sino que la teología, como producto de la
reflexión e interpretación humana, es variable y está inseparablemente del intérprete. Entonces, en el Círculo Hermenéutico intervienen el intérprete y la situación
existencial, y “el carácter circular de dicha interpretación va en que cada
nueva realidad obliga a interpretar de nuevo la revelación de Dios, a cambiar
con ella, y, por ende, a volver a interpretar…” (Juan Luis Segundo).
El primer
paso es la identificación de una sospecha ideológica de nuestra manera de
experimentar o percibir la realidad. Segundo, se evalúa la sospecha ideológica
en función a la estructura teológica tradicional, y genera la sospecha
teológica de la cual se pregunta si realmente la estructura teológica da una
respuesta pertinente. Tercero, se sospecha que la interpretación bíblica
tradicional no tiene en cuenta ciertos datos actuales, lo cual lleva a una
Nueva Hermenéutica, a una nueva interpretación con nuevos elementos que sí responden
a la realidad.
Terminaré indicando que todos estos autores que
cita el Dr. Roldán, no
tan solo hicieron el mensaje bíblico relevante a su público, sino que en el
proceso lograron avances teológicos tal como lo vemos en las concepciones del
reino, misión y política. De esta manera, el Dr. Roldan nos invita a discernir
el Reino de Dios en el presente, como parte del accionar de Dios en la historia
y como mediadores privilegiados del avance del Reino, para
continuar con la inacabada labor de teologizar, porque mientras este mundo siga
cambiando y se sigan presentando nuevas crisis como la de corrupción, el friaje
en el sur del Perú e inmigración, como cristianos nos toca dar “razón de la
esperanza” que hay en nosotros, es decir ¡RESPUESTAS
Escrito por:
Germán Casanova
Integrante del Equipo Diálogos de Esperanza

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